La fuerza de voluntad es un concepto vacío, abstracto e incluso en ocasiones abstruso. Muchos la anhelan, la ambicionan o la pretenden con toda su esencia. Pero es sólo cuando creemos que poseemos tal fuerza en nuestro interior y de repente ésta se difumina, cuando nos damos ciertamente cuenta de su efimeridad.
Y si precedentemente un impetuoso vigor exhalaba de nuestro organismo, ahora sólo permance el sabor de lo que fue tan sobrehumano néctar.
Siguiendo con la dinámica de las técnicas para obtener más energía de forma natural, aquí te hago presente como acrecentar tu voluntad. La clave reside en el hábito y la perseverancia.
Adelante:
1) Levántate temprano: no es lo mismo levantarse a las 6 o a las 7 de la mañana que a las 11 o a las 12. El hecho de madrugar cada mañana te permitirá contemplar el día de una forma muy distinta. Podrás sentirte plenamente capacitado para afrontar cualquier reto desde el inicio del alba. La sensación de tener más tiempo y de sacar más provecho a las 24 horas que tiene el día será un valor añadido en tu construcción del hábito de luchador/a.
2) Duchate con agua fría: independientemente de sí hace frío o de otros factores es importante que mantengas una constancia. Puedes tomarlas de forma gradual empezando de más caliente y pasando al acabar a más frías. Aparte de despertarte, la sensación de dominio de tu cuerpo y de vigor te llenará por completo. Te encontratrás con una mayor voluntad de hacer labores a lo largo de la jornada y de empezar el día con ánimo y ansias de superación.
3) Primero cumple tus obligaciones: es mejor empezar con el trabajo que nos pertoca desde un buen principio ya que nos encontraremos sin fatiga ni hastío. Una vez terminado, por mucho que nos hallemos desfallecidos por el esfuerzo previo, el ocio será más fácil de iniciar que si lo hicieramos al revés. Es importante que trabajemos de forma consciente en las tareas que desempeñamos para así poder rendir más en estas. Además de no desfallecer en su realización hasta que las hagamos cumplido en su totalidad. A mayor esfuerzo, mayor rendimiento.
4) Organízate: no hay más solución a llevar una vida tal y como la queremos vivir que planificarla a nuestra medida. Estructura todo aquello que quieres emprender, especificando la forma y el margen temporal en que lo vas a desarrollar. Tener un plan es la mejor opción para llegar a tus metas. Escribirlo o marcarlo en un calendario no está de más. También es importante porque cuanto más estructurado lo tengas más asequible te será abordar los grandes retos. Y no olvides fijar su respectiva prioridad a cada uno de los propósitos a cumplir.
5) Sé independiente: es inevitable depender de los demás en algún grado puesto que somos seres gregarios, pero lo que si podemos modificar es este valor gradual. Cuanto más autosuficiente seas más libertad tendrás y esto te permitirá poder encararte a otros marcos de actuación. Intenta romper con los lazos o vínculos que te atan o que no permiten que alcances metas más deseables. Me estoy refiriendo a las relaciones insanas o nocivas. Dedica un poco de tiempo a la reflexión, haz una lista de beneficios y perjuicios y actua en consecuencia. Además el hecho de poder satisfacer un mayor número de necesidades de forma personal te incitará a tener un mayor fervor y creencia en tus capacidades innatas. Aprender a no estar dominados totalmente de forma emocional nos liberará de ataduras negativas que nos hacen sentir sin voluntad de cambio.
6) Ocio productivo: trata de no perder el tiempo en cometidos escasos o con ausencia de utilidad para tu persona. Seguro que si te paras a pensar hay una gran cantidad de actividades, ocupaciones o pasatiempos más provechosos y a la vez más entretenidos de los que estás haciendo ahora mismo. En vez de mirar la tele de forma aleatoria por qué no te explayas viendo alguna buena película o dedicas un tiempo a la lectura. O puedes sustituir si lo prefieres, el quedarte en pijama por la mañana en el sofá de tu casa, por un buen picnic o excursión a la montaña donde podrás estirarte en la hierba con la compañia de tus amigos/as. El ser activo te enriquece a ti y a los que te rodean.
7) Aléjate de tus adicciones: la televisión al igual que el ordenador están consideradas como adicciones tecnológicas que aunque en un principio no generan una dependencia física como si que la hay en el alcohol o en el tabaco, sí que generan una dependencia psicológica. Aún así su erradicación o sustitución es complicada. La mejor medida estribaría en marcarse unos límites para su uso. Si nos marcamos un margen al día de sólo 1 hora de televisión y de 2 horas de ordenador al día por ejemplo, ya estaríamos disminuyendo en una gran medida nuestra dedicación a tales dispositivos de comunicación. En los momentos de decaída, el beneficio del empeño será siempre mayor.
8) Aíslate: no me refiero como modo o forma de vivir. Hay toda una serie de cometidos que la mejor manera para realizarlos con una máxima eficiencia de tiempo y calidad consiste en hacer un retiramiento. Éste por supuesto es puntual y va totalmente orientado a una meta. Hay personas que necesitan estar completamente en solitario, sin nadie a su alrededor, sin otros estímulos, en un ambiente donde todos sus sentidos están completamente focalizados a completar el fin que se han ambicionado. Como ejemplos podemos tomar el de aquel estudiante que se encierra horas y horas en su habitación o la del escritor/a que falto de inspiración con su abandono consigue volver a iluminar su cabeza.
9) Ejercita y cuida tu cuerpo: es importante estar en forma puesto que el hábito de trabajo y de esfuerzo diario serán vitales en la construcción de nuestra esencia como personas con ganas de superarse. Además disponer de un cuerpo en forma y sano nos permitirá resolver con mucha más eficacia los obstáculos que se nos planteen y afrontarlos con mucha mayor capacitación. Además nos sentiremos mejor y eso nos beneficiará en todas las demás áreas de nuestra vida.
10) Ejercita y cuida tu mente: no sólo el cuerpo es importante, nuestras habilidades intelectuales son una muy valiosa herramienta. Tener en forma a nuestro cerebro a lo largo de los días hará que podamos solventar mejor todos los conflictos que se nos aparezcan. Dentro del ámbito mental también hablaríamos de nuestra culturalización. Esto es fundamental para abrirnos las puertas a otros mundos, realidades y formas de visionar el mundo. Hay que añadir que tener una mente sana es un factor muy valioso para llevar una vida en plenitud.
11) Ejercita otras cualidades: hay todo tipo de habilidades o capacidades propias que si las entrenasemos a diario nos aportarían un gran soplo auxiliador para conquistar nuestras culminaciones. De entre ellas tomo como ejemplo las habilidades de orador. Hablando pocos minutos al día delante de un espejo nos permitirá mejorar en gran medida nuestras competencias comunicativas. O hacer un poco de meditación a la semana, como otro ejemplo, nos reforzará a la hora de conseguir un mayor grado de autocontrol y de reflexión antes los acontecimientos vitales.
12) No te autodestruyas: parece que sea algo demasiado lógico, aún así millones de personas al día se fuman un cigarrillo, beben hasta perder el conocimiento, ingieren la suficiente cantidad de grasas como para saturar su corazón o consumen todo tipo de drogas. Estar consciente de aquello que realmente te favorece es un importante paso para promover un cambio. Las ideas se convierten en conductas, si éstas se mantienen se materializan en hábitos, y los hábitos con el tiempo se interiorizan en nuevas creencias internas. La bola de nieve que se acrecenta con el hábito es más ardua de hacer subir pero a la larga puede ser más grande incluso que la que se abalanza cuesta abajo.
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Como rutina para la gente que se ducha de noche: con sólo mojarse el cuerpo en agua fría por la mañana ya es más que suficiente. No es necesario que se mojen el pelo. ;)
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