¿Eres una persona a la que le cuesta introducirse en las conversaciones de los demás? ¿No sabes que decir o como decirlo?
Hay mucha gente que tiene dificultades para vencer su timidez debido a su falta de conocimiento sobre lo que decir o sobre como añadir contenido a una conversación.
A todos nos ha ocurrido que por desconocimiento del tema nos hemos frenado a iniciar una nueva conversación, incluso cuando la temática era bastante abierta y general.
En realidad todo el mundo sabe de todo aunque sea un poco. Este poco, puede que no nos venga a la memoria pero podemos aprender a ser capaces de improvisar y hablar sobre casi de todo.
¿Cómo?
Existe una técnica genial para aprender a improvisar. Consiste en plantarte delante de un espejo, ponerte un temporizador con un alarma a los 3 minutos y elegir un tema sobre el que hablar.
Obviamente los temas serán conceptos generales, nunca áreas específicas y densas (no elegiremos la reproducción del Plancton, la arquitectura Soviética ni la poesia Provenzal).
Algunos ejemplos para improvisar:
- El nombre de un país: por ejemplo ensayar durante 3 minutos todo lo que te venga a la cabeza sobre la India, Estados Unidos o Sudáfrica.
- El nombre de una profesión o actividad: por ejemplo todo lo que te venga a la cabeza sobre los brokers, hakers, au pair (cuidadoras en el extranjero).
- El arte moderno: explicar todas las obras que conozcas, tu experiencia en un museo, tu opinión acerca de si es arte o no...
-Algún deporte: el fútbol, el básquet, el tennis...
No importa si lo que dices no es correcto, o si no sabes muy bien si es cierto. Aquí lo que importa es que no te pares y que seas capaz de lograr los 3 minutos seguidos. Luego ya confirmarás tus dudas.
Con la práctica diaria/ semanal descubrirás como tu cerebro habrá ganado fluidez y te será mucho más fácil evocar información e improvisar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario